Queridas amigas y amigos de Brasil y de España,
La Cámara de Comercio Brasil-España ocupa un lugar singular en la historia de las relaciones entre nuestros países. Desde su fundación, que cumple ya 102 años, la CCBE ha sido un punto de encuentro entre personas, ideas y proyectos que han contribuido al fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones.
Más que una institución económica y comercial, la Cámara es un espacio de convivencia, intercambio y cooperación en diversos ámbitos. En ella, el espíritu emprendedor se une al compromiso con el desarrollo humano, impulsando no solo los negocios, sino también la confianza mutua y la creación de oportunidades. Ese legado de diálogo y colaboración refleja la esencia plural y dinámica de los lazos entre Brasil y España.
Esa misma visión es la que fundamenta la relación entre la Embajada de Brasil en Madrid y la CCBE, una alianza caracterizada por la cercanía y la acción conjunta. Juntos, promovemos iniciativas que fortalecen la internacionalización de nuestras economías, la difusión cultural y la participación activa de nuestros ciudadanos en los procesos de desarrollo. Nuestra convicción es que el progreso solo se consolida cuando se comparte.
Más específicamente en el dominio económico, la relación entre Brasil y España vive una fase de madurez que se refleja en números sólidos. El stock de inversión española en Brasil supera los 60 mil millones de dólares de EEUU, con destaque para energía, infraestructuras y telecomunicaciones.
En el comercio, el flujo bilateral superó los 12,6 mil millones de dólares en 2025. Brasil y España defienden el multilateralismo y reglas claras para el comercio internacional, lo que refuerza la importancia del Acuerdo MERCOSUR–Unión Europea, instrumento clave para dar previsibilidad al intercambio y atraer inversiones.
En tiempos de desafíos globales, instituciones como la CCBE demuestran que la colaboración entre los sectores público y privado puede generar resultados concretos para nuestras sociedades. Que sigamos, pues, construyendo puentes económicos, culturales y humanos entre Brasil y España, con este espíritu de apertura y solidaridad que ha guiado las relaciones entre nuestros pueblos desde hace años.
















