«Democratizar es poner tecnología de primer nivel al alcance de cualquier entidad o colectivo»
Entrevistamos a Ignacio Hernández Medina, CEO de Tool Prive, tecnología que crea aplicaciones móviles privadas y personalizadas para colectivos, empresas, instituciones y entidades, mejorando su comunicación, fomentando la participación, el sentido de comunidad y agilizando la gestión de procesos.
En ToolPrive os dedicáis a potenciar la comunicación de empresas, asociaciones y todo tipo de entidades, pero ¿Cómo lo hacéis?
Lo hacemos combinando dos cosas: tecnología y conocimiento sectorial sobre cómo funciona realmente la comunicación en organizaciones y colectivos.
Al final, cada entidad, sea un colegio profesional, una empresa, un club o una asociación, necesita lo mismo: un espacio de unión propio donde comunicarse, organizarse y sentirse comunidad, todo alineado a unos objetivos propios.
Por eso hemos creado una tecnología muy potente, pero al mismo tiempo muy sencilla de usar, permite que cualquier entidad pueda desplegar su propia app, con toda nuestra tecnología por dentro… pero sin necesidad de programar nada.
Es una plataforma no-code que el propio cliente puede ir adaptando en minutos a sus necesidades: activar módulos, crear espacios, segmentar usuarios… todo en cuestión de clics.
En resumen: ponemos en sus manos una herramienta profesional y flexible, construida con años de experiencia, para que puedan comunicarse mejor y fortalecer su comunidad desde el primer día.
En un mercado saturado de herramientas de comunicación, ¿qué hace única a la tecnología de ToolPrive?
Lo que nos hace únicos es que no ofrecemos una plataforma genérica, sino una tecnología que cada entidad convierte en su propia herramienta.
Cada funcionalidad, cada segmento de usuarios, cada permiso y cada módulo se adapta para que la organización pueda construir, por sí misma, un ecosistema vivo y flexible.
Llevamos años trabajando con grandes colegios profesionales, consejos y comunidades que gestionan decenas de miles de profesionales. Ese recorrido nos ha permitido algo muy valioso: entender en profundidad cómo funcionan los colectivos profesionales, cómo se organiza su comunicación y, sobre todo, lo que necesitan para crecer.
Nuestra tecnología es única porque no solo escala: evoluciona con cada cliente. Y porque no solo les damos una herramienta; los acompañamos en su proceso de digitalización con una metodología que ya ha demostrado funcionar en comunidades reales.
Una de vuestras fortalezas es generar un sentimiento de comunidad entre los usuarios ¿Cómo lo generáis?
Lo generamos apoyándonos en pilares muy claros:
Espacios segmentados y relevantes. Cuando una persona recibe información que realmente le importa, participa. Por eso creamos microcomunidades dentro de la comunidad global, permitiendo que cada miembro encuentre su espacio natural: su grupo, su provincia, su comité, su especialidad. Eso activa la conversación y hace que la aplicación se sienta útil desde el primer día.
Interacción sencilla y constante. El diseño está pensado para que comunicarse sea algo natural.
Noticias, eventos, chats, encuestas, foros… todo está conectado y es muy fácil de usar. Esa simplicidad genera hábito y, con el hábito, crece la comunidad.
Identidad colectiva. Cada App lleva la esencia de la entidad: su marca, sus colores, su manera de comunicar. Cuando un profesional abre la App y siente que está “dentro de su entidad, colegio, su asociación o su club”, se refuerza automáticamente la pertenencia y el vínculo.
Y un cuarto pilar que es fundamental: el nexo entre personas. Nuestra tecnología facilita que los usuarios se encuentren, interactúen y colaboren. Impulsamos el networking, fomentamos sinergias y hacemos que conectar con otros miembros sea tan sencillo que las oportunidades fluyen solas.
Porque una comunidad no es solo información: es contacto, es conversación y es capacidad de generar nuevas ideas juntos.
¿Qué tipo de entidades ya usan los productos de ToolPrive?
Trabajamos con entidades muy diversas, y eso es precisamente lo que demuestra la fuerza de nuestra tecnología: se adapta a cualquiera, pero impulsa especialmente a quienes gestionan comunidades profesionales.
Hoy acompañamos a Consejos Generales como el de Enfermería, que reúne a más de 350.000 profesionales; a colegios profesionales de abogados, economistas, farmacéuticos o administradores de fincas; a federaciones y asociaciones sectoriales que necesitan cohesionar a sus miembros; a clubes privados como el Club Porsche España; y también a organizaciones educativas, colectivos de personas mayores y entidades nacionales y autonómicas.
La diversidad es enorme, sí, pero el patrón común es muy claro:
Son comunidades con intereses comunes, con identidad propia, que necesitan un espacio centralizado para comunicarse, organizarse y sentirse parte de algo mayor.
Nuestra herramienta funciona tan bien en tantos sectores porque es extremadamente adaptable… pero sobre todo porque está diseñada para fortalecer comunidades profesionales, entidades y organizaciones que quieren evolucionar y conectar mejor con su gente.
¿Por qué es positivo para una compañía contar con su propia App?
Porque recupera el control de su comunidad. Hoy la comunicación está totalmente dispersa: redes sociales, emails que nadie abre, WhatsApp saturado, newsletters perdidas entre cientos de mensajes… y, al final, lo importante no llega a quien tiene que llegar.
Una app propia cambia el juego. Le da a la entidad un canal directo, inmediato y sin ruido, donde el mensaje siempre llega y donde la comunidad vuelve a estar conectada.
Además, una app propia:
Aumenta la participación real: más interacción, más asistencia, más respuestas.
Refuerza la identidad y el sentimiento de pertenencia: los usuarios sienten que están “dentro” de su colectivo.
Permite medir y mejorar: todo se analiza, todo aporta datos, todo ayuda a tomar mejores decisiones.
Facilita la organización: eventos, formaciones, actividades, inscripciones… todo en un solo lugar.
Profesionaliza la comunicación: ordena, estructura y eleva la relación con los miembros.
Pero, sobre todo, porque logra algo que pocas herramientas consiguen:
transforma una comunidad pasiva en una comunidad viva, participativa y en constante movimiento.
El lema o propósito es «democratizar el acceso a tecnología de alto nivel». ¿Cómo se traduce esta democratización en términos de coste, complejidad y tiempo de implementación para un colectivo promedio?
Para nosotros, “democratizar” no es un eslogan: es la base del modelo.
Significa que cualquier entidad, grande o pequeña, puede acceder a una tecnología que antes solo estaba al alcance de instituciones con grandes presupuestos.
¿Y cómo se traduce eso?
En coste: Ofrecemos un modelo SaaS que elimina inversiones iniciales enormes. Por una cuota accesible, cualquier colectivo disfruta de la misma tecnología avanzada que usan los grandes consejos y comunidades nacionales.
En complejidad: Casi cero. Nuestra plataforma es no-code: activar módulos, crear espacios o segmentar usuarios se hace con clics, no con desarrolladores.
Queremos que la tecnología ayude, no que complique.
En tiempo de implementación: Muy rápido. Hablamos de días, a lo sumo semanas, no de meses. Partimos de una tecnología sólida y la personalizamos para que cada entidad tenga su propia App lista para funcionar en muy poco tiempo.
En resumen: Democratizar es poner tecnología de primer nivel al alcance de cualquier entidad o colectivo, sin barreras económicas, sin barreras técnicas y sin barreras de tiempo.
Como nuevo socio, ¿qué espera de su entrada en la Cámara de Comercio Brasil-España?
Para mí, entrar en la Cámara es una oportunidad de crecimiento compartido.
Por un lado, espero aportar valor real: compartir nuestra experiencia digitalizando grandes colectivos, inspirar nuevas formas de comunicación y poner nuestra tecnología al servicio de las organizaciones y empresas que forman parte del ecosistema de la Cámara.
Pero, al mismo tiempo, es también una oportunidad para aprender y conectar. La Cámara reúne a compañías con una enorme diversidad, a profesionales con trayectorias muy distintas y a entidades que impulsan proyectos de gran impacto. Y ese entorno es perfecto para descubrir nuevas perspectivas, generar sinergias y encontrar oportunidades de colaboración.
Mi expectativa es construir relaciones auténticas y de largo recorrido, aportar en lo que podamos y dejar que el intercambio de conocimiento haga crecer a todos.
En definitiva, espero que esta alianza nos permita sumar, evolucionar y contribuir activamente a la comunidad empresarial que la Cámara representa.